¿Cómo domesticar y amansar a un hámster?

Coger a tú hámster y jugar con él es una de las muchas alegrías de tenerlo como mascota, pero si no lo domesticas no podrás tener una relación plena y feliz con él. El domesticarlo o amansarlo puede tomar un tiempo e implica una buena dosis de paciencia, pero al final valdrá la pena. Es importante que sepas que en ocasiones tu hámster puede morder, pero sólo lo hace si siente miedo y trata de defenderse.

Cómo familiarices a tú hámster con su nuevo entorno, es crucial para establecer un vinculo cálido y duradero. Ten en cuenta que cuando llevas a tú hámster a casa, él estará bastante asustado. Por eso es que al llevar a tu hámster a casa lo primero que debes hacer es ganarte su confianza y establecer amistad con él.

Cómo amansar a un hámster

Debes preparar un ambiente agradable para tú hámster, esto implica tener todo listo para darle la bienvenida. Coloca la caja en la que traes a tu amiguito dentro de la jaula y ábrela. No lo obligues a abandonar la seguridad de la caja antes de estar listo. Deja que se tome todo el tiempo que quiera para salir.

Una vez que se atreva a salir, resiste la tentación de tocarlo con tus manos. Los expertos en el campo del comportamiento animal sugieren que dejes la jaula en un cuarto oscuro y silencioso unos días. Esto le da a tu hámster tiempo para calmarse y familiarizarse con su nuevo hogar.

Toma ventaja de su naturaleza para domesticarlo

Los hámsters dependen mucho de su oído y su olfato.  Así que durante este“periodo de oscuridad, mientras le das a tu nueva mascota su comida diaria háblale suavemente. Él necesita acostumbrarse al sonido de tu voz. También, alrededor del cuarto día más o menos, “preséntate” colocando una servilleta que hayas manipulado y por tanto tenga tu aroma y déjala en su jaula.

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En este momento empieza a darle algunas golosinas. Las semillas de girasol o semillas de calabaza son una buena elección, siempre y cuando no abuses. También puedes ofrecerle vegetales crudos, sin embargo, nada que sea de la familia de las cebollas. Te repito, nada en exceso, sólo pequeñas cantidades. Debes determinar que comida le cae bien y qué no tolera.

Familiarizándote con él

Una vez que sientas que tu hámster está confortable con tu presencia y su nuevo entorno, es tiempo de conocerse mejor. Abre su jaula y cuidadosamente mete tu mano en la jaula. No muevas tu mano o trates de tocarlo. La meta aquí es que tu mascota asocie el aroma contigo.

Él se acercará a tu mano y la olerá. Probablemente hasta suba por tu mano. Si te muerde, no te asustes. Sólo retira tu mano de la jaula y cierra la puerta. Prueba de nuevo más tarde. Si todavía intenta morderte, retira la mano y prueba otro día repitiendo el proceso.

Es muy importante que seas paciente en este momento. Puede tomar un tiempo, quizá hasta unas cuantas semanas, pero no te desanimes. La recompensa de poder tomar tu hámster y jugar con él bien vale el esfuerzo.

¿Cómo coger a un hámster?

El siguiente paso en este ritual de conocimiento es tratar de agarrarlo. Coloca tu mano de nuevo en la jaula y trata de acariciarle el lomo. No lo hagas con fuerza. Sólo coloca tu mano lenta y suavemente sobre su espalda y acarícialo con la punta de los dedos.

Una vez que tu peludo amigo permita ser tocado, está listo para salir de su jaula. No es cuestión de tomarlo y soltarlo por ahí. Esto lo asustaría demasiado. La idea es preparar un área donde lo puedas soltar y él se sienta seguro. Esta área de juego no tiene que ser muy elaborada, pero si debe ser segura. Algunos dueños de hámsters han encontrado un lugar ideal para soltar a sus mascotas: la bañera.

Ponlo en la bañera y déjalo jugar por una media hora más o menos. Pon tu mano donde pueda olerla y subirse a ella. Acarícialo si lo permite.

hamster domesticado

Avanzando en la amistad

Es tiempo de que juegues con él. Lo más importante que debes recordar, es que el comportamiento de tú hámster dirá cuando puedes llegar más lejos. Tal como hiciste cuando fuiste dándote a conocer en su jaula, coloca la servilleta primero, luego tu mano, y posteriormente tu. Siéntate en el suelo cerca de él. Deja que te huela, suba por tu mano o tu brazo, lo que sea que lo haga sentir cómodo.

Todo este proceso puede ser un poco lento. No te desanimes. Tómate tu tiempo para hacerte amigo de tu hámster siguiendo sus propios términos y pronto estarás disfrutando de una maravillosa relación que durará muchos años.